Después

Clarea la ventana en ayunas
 colgando de la puerta del armario
está aún su lencería.
 Te levantas y accidentalmente pisas
 un sostén que cayó anoche al suelo.

Vaciado tu impulso,
la culpa inunda tu habitación,
 te sientes vacío
 como cuando compras lo que querías,
]y una vez lo tienes en tu mesa,
 aún no te llena,
 como cuando comes a la fuerza…

El sentimiento se drena del cuarto
y sientes que has traicionado a tu yo
 al yo de hace una década,
 a tu yo sentimental.
Te sientes el más puto.

Ella recoge sus cosas y se va,
cada quién por su lado,
 y sientes como por querer ganar
has perdido…
Como si hubieras pecado…

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