Saldos y cuentas
Ni siquiera puedo contar las veces que subí aquellos parajes de páramo para recibir un par de besos que luego se hicieron demasiado caros. Tampoco puedo contar siquiera que usted fue mi última ex, porque dejaría en evidencia lo añeja que es mi soltería. Usted tampoco puede contar con que puede volver, porque tendría que pedírmelo una vez por cada una de todas que me rechazó a mí volver. Ni siquiera puedo contar las cosas que hice por usted antes, durante y después de usted, pero me quedo con una despedida sin adiós y con la satisfacción de que por usted yo hice todo lo que un hombre puede hacer por el amor de una mujer…