Saldos y cuentas

 

Ni siquiera puedo contar
las veces que subí
aquellos parajes de páramo
para recibir un par de besos
que luego se hicieron demasiado caros.

Tampoco puedo contar siquiera
que usted fue mi última ex,
porque dejaría en evidencia
lo añeja que es mi soltería.

Usted tampoco puede contar
con que puede volver,
porque tendría que pedírmelo
una vez por cada una
de todas que me rechazó a mí volver.


 Ni siquiera puedo contar
las cosas que hice por usted
antes, durante y después de usted,
pero me quedo con una despedida sin adiós
  
y con la satisfacción
  
de que por usted yo hice
  
todo lo que un hombre puede hacer
por el amor de una mujer…

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