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 Donde en las mañanas
un recuerdo te caliente hasta el café.

Donde solo recordar su nombre
 te quiebre los silencios.

Donde sientas que esa química
te arregló las fisuras del corazón.

Donde no haya que contar hasta diez
para perdonar.

 Donde no haya que contar los besos
 y salgan baratos o gratuitos.

Donde el domingo sea de novios
y no de dudas.

Donde no haya que amarrar
el corazón.

Donde no haya que cortarse las alas
para seguir volando.

Donde no duela el pasado.

Donde se disfrute el presente.

Donde no asuste el futuro. Ahí… Ahí es.

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