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“Ceguera”

Como sarro que se acumula en la parte superior de los dientes, me queda aún eso que sentí, eso que me enamoró… No quiero cepillarme los dientes. Como el óxido de hierro que corroe las latas de los techos, me queda aún eso que sentí, eso que me enamoró… No quiero cambiar mi techo. Como madera carcomida por el comején, me queda aún eso que sentí eso que me enamoró… No quiero que se muera el comején. Como noches nubladas sin luna, de café frío y lluvia débil y necia, me queda aún eso que sentí eso que me enamoró… No quiero que escampe. Como recuerdos en las neuronas que aún recorren cada dendrita, cada célula, hasta la glándula pituitaria… me queda aún eso que sentí eso que me enamoró… No quiero–ni puedo–limpiar mi alma…

“Muñeca rusa”

Él sabía lo que ella valía, que había tenido el arte para hacer en su mente una obra con ella de personaje principal Él sabía apreciar en ella todo, sabía apreciar su cuerpo desnudo unos días como una obra de arte hecha mujer y otros como la piel que le hacía hervir su sangre apasionada. Él sabía que tenía un complemento que era oro puro tanto de cuerpo como de mente, que tenía a su lado un delicado balance entre inteligencia y amor. Él sabía que en ella había un ángel, un demonio, una bestia en la cama y una compañía en la adversidad, alojadas todas en un mismo ser, como muñecas rusas. Él sabía cómo y cuándo despertar a cada una…

“Ecos espaciales”

Esta noche, como todas, bailan las enanas blancas y las gigantes rojas, el negro de la noche es como el de la taza de café donde mi rostro se refleja. Siento otra vez los ecos de su susurro; la extraño. Las letras fluyen en el papel como cuásares, la distancia que me separa de ella se puede medir casi en unidades astronómicas, Siento otra vez los ecos de su susurro; la añoro aquí. El silencio que ha abundado entre nosotros, es como el que puede sentirse al navegar entre lo profundo de la materia oscura. Siento otra vez los ecos de su susurro; la quiero. La química, la luz, el calor de unos labios ansiosos, ha sido absorbida por el agujero negro del tiempo, quisiera que una onda gravitacional atrasara los hechos, y me la devolviera como cada veintiocho días devuelve a la impertérrita luna a su fase llena. Siento otra vez los ecos de su susurro; la amo.

Por ti

Por ti, por ti quiero ser esos pies que no siguen caminos, sino que los crean. Por ti, por ti quiero ser la  carta que  falta en el mazo de tu naipe. Por ti, por ti quiero ser el dominó que se mantiene en  pie cuando sus antecesores han caído. Por ti, por ti quiero ser el salmón del río, y nadar contra la corriente. Por ti, por ti inventaría un nuevo color, que ilustre el sentimiento que inventé. Por ti, por ti he dejado plantado un árbol, que tiene raíces  que apuntan a ti, raíces que si es designio de Dios, harán que un día tu regreses a mi.

“Profesiones y confusiones”

Una vez más, nado en la disyuntiva de no saber sobre qué escribir, un café, una libreta y un par de pedazos de pan disjuntos me acompañan. Si fuera biólogo, escribiría que me siento extraño, que mis células solo son eucariotas si está ella conmigo, hoy son procariotas. Que mis células solo eran diploides con ella, hoy son haploides. Si fuera abogado, escribiría que no hay contratos que no se rompan, menos en lo sentimental, que en el amor no hay asociaciones ni leyes, y si las hubiera, estarían hechas para prescribir con el tiempo. Si fuera informático, que lo soy, escribiría que sin ella mis líneas de código no tienen punto y coma, que mis operadores lógicos son ahora O y no Y, que cuando compilo mi mente, la necesito a ella para que traduzca mi código fuente a binario. Si fuera pintor, escribiría que la he pintado tantas veces con palabras, que hay muchas para las que se debería inventar un color, que ella es una mezcla perfecta de colores fríos y cáli...

Desbalance

Le faltó un poema a este fin de semana, faltó un par de labios, un abrazo y ella. Sobraron sentimientos, sobró el insomnio. Sobraron grietas en mis recuerdos tan bellos. Faltaron ganas de dormir, faltó decirle que la extraño, faltó decir que he hecho un acto de amor: Dejarla ir a ordenar los muebles de la sala de su alma. Sobra ilusión de que ella construya su vida de nuevo, me sobran las ganas de verla feliz, sobra decir que la soledad para ella será cura y sanación. Falta decir que al hacer contabilidad de esta semana, los números no cierran en mi corazón. Sobra decir que a pesar de que ella ha hecho lo correcto… la extraño.

Acompáñame

Acompáñame como lo has hecho durante tantos años, a escribirte versos, tantos como gotas de esta lluvia. Acompáñame a una colina de árboles frutales a coronar la tarde con el fruto de nuestros besos mientras el sol besa el relieve y se colorea naranja. Acompáñame a trazar uno a uno los versos que tatuados en papel, serán la historia que leeremos en el futuro, acompáñame a escribir nuestro libro juntos. Acompáñame a ser uno solo en las noches de frío a fundirnos como magma en un abrazo a generar esa reacción química de uno de nuestros besos. Acompáñame a vivir…