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Se busca

Se busca mujer con alma de niña, libre, amante de la lectura y la poesía. Se busca mujer anticuada y enamorada. Se busca mujer que tenga un poco de loca, con quien se pueda conversar profundamente y a la vez bromear como niños. Se busca mujer que desafíe estereotipos y prejuicios, que viva por sí misma y quiera compartir su éxito. Se busca mujer que sepa lo que es haber luchado en la vida. Se busca la pieza que encaje en mi extraño rompecabezas, se busca alguien tan o más complejo de lo que soy yo, se busca alguien extraño, se busca la mujer de mi vida.

Los Vendedores

En las polvorientas calles de la vida, suelen existir a la orilla del camino buenos y malos vendedores; En la calle del deseo se vende barato y vacío el amor. En la calle de los engaños mueren engañados los vendedores. En la calle de las decepciones se alquilan consuelos. En la calle de la sabiduría se venden semillas  de conocimiento. Y en la calle del miedo no se vende superación. En la calle de las letras se venden poemas. En la calle amistad se regalan amigos, unos vienen podridos por dentro, otros son lo mejor de tu vida. En la calle apariencias se venden artilugios, ropas, pelucas de lujo y se regalan disfraces sociales. Y en la calle prejuicios no hay vendedores por su mala fama. En la calle mentiras los vendedores se mienten a sí mismos. En la calle desamores se venden pastillas contra el sueño. En la calle retroceso se venden sueños inalcanzables. Y en la calle de las ilusiones existe una fuente que solo admite monedas de mentiras. En las confusas ...

Pasado

Hay ceniza en los cráteres del volcán que fuimos, volcán que hoy reposa dormido. Hay polvorientas calles en los que hoy son desiertos, desiertos en los que ayer fuimos exuberantes selvas. Aún se yerguen edificios en las ruinas de aquella ciudad, ciudad en la que nos sentimos tan felices tantas noches. Hoy sale un hilito de agua en aquella naciente, naciente en la que fuimos un río de deseos y pasiones. Quedan solo unos cuantos ladrillos del castillo que construimos, castillo en el que tú, cual  Rapunzel, extendiste tu trenza y me atrapaste. Quedan los números y las agujas del reloj, reloj que hoy solo moviéndolo hacia atrás hace que aumente el amor. Hoy, esta noche, queda aquello que como una enredadera cuesta cortar, queda aquello a lo que solo puedo darle la espalda, y aunque seguirá detrás de mí para siempre, hoy le suelo llamar, pasado. 

“Estos versos”

Estas gotas de lluvia vespertinas, estas ventanas que se empañan, estos versos que golpean el cristal, estos recuerdos que golpean el techo, estos años que no dejan de pasar… Esta noche que se humedece, estos ojos que también quieren llover, estos recuerdos que sin querer vienen, estas tazas inocuas de café… Estos amores sin pies ni cabeza, esta dosis de ingenuidad, estos pómulos morados de no dormir, estos teléfonos sin contestar, esta mujer que quiere irse pero no se va…  Estos poemas desesperados, estos juegos de palabras carentes de sentido, estos versos que se niegan a rimar… Estas tierras que no dan cosecha, este miedo que tengo de sembrar otra vez… Esta noche de trova, café y versos, estos remedios caseros plasmados en papel, esta madrugada que entre gotas avanza, esta mujer que cuando parece irse regresa, estos ojos que llorosos se cierran, este cuerpo que parece morirse, pero solo se duerme, estos versos que por obligación mueren aquí…

“Por una cara bonita”

Una cara bonita puede jalar más que la fuerza de mil tractores, puede dañar más que la tala de mil árboles, puede herir más que mil flechas al corazón. Una cara bonita puede cambiar tu personalidad en un instante, puede derribar todas las piezas en un ajedrez, puede quitarle el azar a cualquier juego de azar. Una cara bonita puede engañar más que un político y su discurso, puede mojar lo que estuvo más seco que los desiertos, puede matar lo que estuvo más vivo que la primavera. Una cara bonita puede hacer que mil hombres pierdan toda razón, por una cara bonita puedes ser el hombre más feliz, o puedes sentirte el más desdichado perdedor. Por una cara bonita puedes descubrir qué es un engaño, puedes descubrir qué es una mentira, puedes ganar, puedes perder…

La señorita de bombín negro

La señorita de bombín negro, cree fervientemente en el amor, en el romance y las relaciones largas, en tiempos donde eso parece anticuado. La señorita de densa y negra cabellera es un libro con letras cifradas, cuyos frustrados amantes no saben nada de criptografía. La señorita de botas altas, tiene oculto un tesoro más allá de su esbelto cuerpo, un laberíntico mapa de sentimientos del que muchos no han podido salir. La señorita que escucha trova tiene una baraja de naipes desordenada, un corazón que colecciona cicatrices, pero un alma dispuesta a abrirse ante aquel que descifre las letras de su libro y salga ileso de su laberinto de sentimientos.

“Ilusiones, sueños y desamores”

Tengo mil Ilusiones alojadas en los hoteles del alma, muchas se marchan sin pagar, y dejan la habitación desordenada. Tengo tantos sueños como amores hay en un motel, que mueren igual de rápido como la falsedad que les desborda. Tengo tantos desamores como espinas tiene una rosa, aunque son desafortunados, gracias a ellos me sé defender. Tengo tantos años como horas tiene el día, tengo ilusiones, sueños y desamores, y eso es lo que en parte llamo vivir.